Link de mi pieza de comunicación:
http://www.youtube.com/watch?v=mHP-WzoUoSE&feature=youtu.be
Laura
Estrella Barrientos Rodríguez
Historia
de las ideas
Ensayo:
Discurso del método- René Descartes
Tercer
semestre: Ciencias de la comunicación
Ensayo: Discurso del Método por René Descartes.
¿De qué manera se aplica la teoría que René
Descartes aborda en su discurso del método en las subculturas contemporáneas
liberales?
En este ensayo pretenderé
identificar la manera en que las subculturas contemporáneas liberales aplican a
su vida cotidiana la teoría que René Descartes aborda en su discurso del
método. Es posible que los miembros de estas subculturas no estén si quiera
enterados de la existencia de tal documento y por consecuente no tengan noción
ni idea de que sus actividades ordinarias y su estilo de vida, estén orillados
a dicha teoría. Es decir, aplican tal teoría frecuentemente de manera
inconsciente.
Descartes vivió en distintos
lugares a lo largo de su vida, por lo tanto debo brindar debida importancia a
las características de cada lugar en donde residió, pues en su escrito describe
hazañas que realizó en lugares distintos y lo que aprendió de cada experiencia,
que al poner en conjunto conforman a gran magnitud su teoría misma. Es por eso
que es importante contextualizar cada uno de los lugares para poder conocer la
manera en que los aspectos de cada uno repercutió en los ideales de Descartes.
René Descartes nació en
Francia en el año de 1596. En aquellas épocas reinaba Enrique IV: “El
reinado de Enrique IV estuvo dedicado a conseguir la paz interior(reducción de
los últimos focos de guerra civil) y exterior (firma de la Paz de Vervins con
el rey de España). Destaca en este sentido el Edicto de Nantes (1598) que
resolvió el problema religioso al reconocer al catolicismo como la religión
oficial del reino, al mismo tiempo que consagraba la libertad de los
protestantes para practicar su religión en todo el territorio con la excepción
de París. Esta concesión venía acompañada del derecho a poseer fuerzas armadas
suficientes para defenderse de alguna posible agresión.” (Jiménez, 2012)
A los 8 años de edad fue enviado a la
escuela jesuita de la Flèche en Anjou, ahí estudió durante otros ocho años: “En 1603, Enrique IV fundó el Real
Colegio de La Flèche cuya dirección se confió a los Jesuitas. En este colegio estudia el celebérrimo filósofo francés René Descartes, donde recibe formación aristotélica y escolástica.” (Wikipedia.org,
2013)
Después de
concluir sus estudios, estudió una licenciatura en derecho en la Universidad de
Poitiers, en donde se graduó en el año de 1616, pero jamás ejerció su carrera.
“La ciudad de
Poitiers se adormeció económicamente, poco a poco, durante el Renacimiento adquiriendo la imagen de una antigua
ciudad, con sus tortuosas calles que no han experimentado cambio alguno. De
hecho, pocos cambios se realizaron en esta época en el tejido urbano, aparte de
la apertura de la calle Tranchée
y la construcción de los puentes que sustituyeron a los antiguos vados. Durante
el Renacimiento se construyeron algunos palacios particulares, como los
palacios de Jean Baucé, Fumé y Berthelot.
Los poetas Joachim du
Bellay y Pierre Ronsard se relacionaron con la Universidad de Poitiers antes de irse a París, aunque Descartes sólo hable de ella para denigrarla.” (Wikipedia, 2013)
En 1618, René ingresó al ejército del príncipe Mauricio de Nassau y más
tarde a otros ejércitos más, fue en esas épocas en donde comenzaba a visionar
los principios de su teoría que más tarde redactaría en Holanda:
“En 1618 René tiene 22 años y a
esa edad parte hacia los Países Bajos, que, son aliados entonces de Francia y
luchaban contra los españoles. Allí hará de soldado voluntario al servicio del
príncipe Mauricio
de Nassau (1567-1625).
Al año siguiente, 1619, pasa de Holanda a Alemania, deja el ejército del
príncipe Nassau, asiste en Frankfort a la coronación del Emperador
Fernando II de Habsburgo (1578-1637)
y se alista en el ejército de Maximiliano
I 'el Grande' (1573-1651) , duque y elector de Baviera, que
luchaba contra el Rey de Bohemia.
Precisamente en el invierno que
va del 1619 al 1620 y estando acuartelado en la ciudad bávara de Neuburg del
Danubio (Neuburg
an der Donau), en las
cercanías de la ciudad de Ulm
(donde “pasaba todo el día solo y
encerrado, junto a una estufa, con toda la tranquilidad necesaria para
entregarme por entero a mis pensamientos”), sumido en la meditación, Descartes concibió la noción de que
todo el conocimiento podría reunirse en una sola ciencia universal, "capaz de resolver de manera general
todos los problemas". Esa noche, que fue la del 10 de noviembre de
1619 (él mismo dirá la fecha exacta posteriormente) tuvo tres sueños
visionarios sucesivos que interpreta como un
mensaje del cielo para consagrarse a su misión de investigador: en el primero,
el filósofo se vio a sí mismo lisiado y buscando refugio en una iglesia; en el
segundo experimentó una violenta tormenta; en el tercero abría un texto en
latín y leía las palabras Quid vitae
sectabor iter? (¿Qué senda de la vida seguiré?).
Después de
participar en la decisiva Batalla
de la Montaña Blanca cerca
de Praga en 1620 y en una campaña en Hungría, regresó a Francia en 1622 y tomó
posesión de algunas propiedades que había heredado. Su familia quería que se
casara y tomara un trabajo de funcionario, pero él no tenía el espíritu
preparado para eso.” (Ledo, 2012)
Después de esto, Descartes optó por pasar una
temporada en Italia, estuvo ahí desde 1623 hasta 1625, más tarde residió en
París y finalmente llegó a Holanda que es donde por fin desarrolla el escrito:
“Descartes
pasa una temporada en Italia (1623-1625) y se afincó luego en París, donde se
relaciona con la mayoría de científicos de la época. Pero la capital francesa
lo distraía demasiado y en el otoño de 1628 partió al norte de Francia y luego
a Holanda, donde residió hasta 1649. Y si se estableció allí fue no sólo porque
quisiese mayor paz y mayor tranquilidad, sino porque sabía que allí encontraría
una mayor libertad para sus investigaciones y para cumplir los objetivos
filosóficos y científicos que se había fijado.”
Después de
conocer todos los lugares en donde estuvo presente Descartes, podrá surgir la
duda del “por qué” dedicar tantas líneas citadas sobre la contextualización de
cada uno de ellos. Principalmente, Descartes realiza este documento en base a
sus travesías a través de Europa, es por eso que cada dato brindado en este
ensayo es de vital importancia, ya que esos lugares y esas experiencias, fueron
las semillas de su discurso del método.
Primero,
Descartes aborda la posibilidad de que el discurso pueda ser catalogado como
“muy largo” o “extenso”, es por eso que lo divide en seis partes, cada una
explicando detalladamente y orillado a sus ideales cada aspecto que brinda
sobre su teoría:
“Si este discurso parece demasiado largo para leído de una
vez, puede dividirse en seis partes: en la primera se hallarán diferentes
consideraciones acerca de las ciencias; en la segunda, las reglas principales
del método que el autor ha buscado; en la tercera, algunas otras de moral que
ha podido sacar de aquel método; en la cuarta, las razones con que prueba la
existencia de Dios y del alma humana, que son los fundamentos de su metafísica;
en la quinta, el orden de las cuestiones de física, que ha investigado y, en
particular, la explicación del movimiento del corazón y de algunas otras
dificultades que atañen a la medicina, y también la diferencia que hay entre
nuestra alma y la de los animales; y en la última, las cosas que cree
necesarias para llegar, en la investigación de la naturaleza, más allá de donde
él ha llegado, y las razones que le han impulsado a escribir.” En la primera parte de su discurso, Descartes pone en duda todos sus aprendizajes que llevó a cabo a lo largo de su vida, se cuestiona sobre la estrategia académica que le inculcaron en las distintas instituciones a las que acudió, y critica el hecho de que los hombres deban estudiar a lo largo de su vida para que después de eso, exploten su tiempo en los empleos aburridos y ordinarios. Menciona que las únicas materias que provocaron un efecto fuera de lo usual en el, fueron las matemáticas y la filosofía, es por eso que decide romper con el esquema de vida de la “normalidad” y decide ir a viajar en busca de la verdad, cosas que más tarde contradice, ya que conoció una gran variedad de lugares con ideales distintos, y eso provocó que Descartes creyera que la única verdad válida está en uno mismo.
En la segunda parte del discurso, podemos reiterar la tranquila estufa que mencionaba cuando estaba dentro de los servicios del ejército, fue ahí en donde comenzaron las primeras manifestaciones literarias de dicho discurso. Aquí Descartes decide renunciar a toda enseñanza inculcada, pues nos dice que nuestro juicio se forma a partir de lo que nos rodea, pero decide crear su propio juicio a partir de cimientos propios, el se propuso a razonar y dudar (duda metódica) sobre lo que es cierto o no de las cosas que se le habían inculcado, aclarando que no quería imponer una teoría social para ser obedecida, sino simplemente la manera personal que había decido tomar para formar su criterio. Asigna cuatro reglas simples:
1. El primero,
no admitir jamás cosa alguna como verdadera sin haber conocido con evidencia
que así era.
2. El segundo,
en dividir cada una de las dificultades que examinare, en tantas partes fuere
posible y en cuantas requiriese su mejor solución.
3. El tercero,
en conducir con orden mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y
más fáciles de conocer, para ascender poco a poco, gradualmente, hasta el
conocimiento de los más compuestos, e incluso suponiendo un orden entre los que
no se preceden naturalmente.
4. Y el último,
en hacer en todo recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales, que
llegase a estar seguro de no omitir nada” (Wikipedia, 2013)
En la
tercera parte de su discurso nos explica que de acuerdo a la duda metódica, no
se trata solamente de dirigir tu vida en torno a la duda, sino que también
debemos tener bases firmes que rijan nuestra vida a partir de una moral
provisionar, es por eso que nos brinda tres máximas para hacerlo:
“1. La primera
consistía en obedecer las leyes y costumbres de su país, conservar la religión
y guiarse por las opiniones más moderadas.
2. La segunda
máxima consistía en ser lo más firme y lo más decidido en las acciones y en
seguir, con no menos firmeza, las opiniones más dudosas como si hubieran sido
verdaderas.
3. La tercera
máxima consistía en cambiar los propios deseos antes que el orden del mundo.
Afirma que nada excepto los pensamientos están enteramente en nuestro poder.” (Wikipedia, 2013)
Después,
podemos reiterar los datos que se mostraron en el marco contextual de sus
viajes, sobre los nueve años que viajó en busca de los fundamentos de la
filosofía aplicando su teoría, pero Descartes nos menciona que los resultados
fueron pobres y escasos, entonces fue ese el momento en que decidió llegar a
Holanda y escribir sus ideales.
En la cuarta
parte de su discurso, Descartes nos afirma la existencia de Dios y adquiere una
nueva filosofía que hoy en día es muy reconocida: “Pienso, luego existo”, a
partir de esto nos brinda tres argumentos para sostenerla:
“1. El primer
argumento que da para justificar la existencia de Dios es, que si tenemos
conciencia de nuestra naturaleza imperfecta, es porque sabemos en qué consiste
una naturaleza perfecta.
2.
El
segundo argumento parte de nuestra propia imperfección, puesto que, si nosotros
que conocemos lo que es perfecto, nos hubiésemos creado a nosotros mismos como
seres perfectos. Por lo tanto se requiere un creador de nuestro ser, que tiene
en sí esas perfecciones, Dios, del cual depende todo y sin el cual nada podría
existir.
3.
El
último argumento que da para justificar la existencia de Dios es que Dios,
entendido éste como la perfección, es lo mayor que puede pensarse. Dios tiene
que existir puesto que si no, podría pensarse en algo más perfecto y entonces,
eso sería Dios.” (Wikipedia, 2013)
A pesar de
demostrar la existencia de “Dios”, Descartes nos deja muy en claro que la
responsabilidad de nuestros actos y errores es de nosotros mismos y no del ser
divino.
En la quinta
parte de su discurso, Descartes pone vital importancia, primero al
entendimiento del mundo, es decir las cosas que provocan una serie de cosas y a
su vez esas cosas son el motivo de otras, nos ejemplifica a la luz, el sol es
quien la produce, después el cielo es quien la transmite, los planetas son
quienes la reflejan, nosotros los humanos somos los espectadores y así
sucesivamente. Después hace un énfasis en un aspecto mas pequeño y específico:
el ser vivo, quien posee un corazón, este se dilata y se hace pequeño debido al
calor que genera y gracias a esto, según Descartes, los espíritus son
transportados. Después hace una comparación del hombre y los animales, sobre su
alma y su capacidad racional, concluyendo que el alma de los animales es
inferior al del ser humano, debido a que la capacidad racional del humano es
mayor.
Finalmente, en
la sexta parte del discurso, Descartes hace un énfasis en los descubrimientos y
avances científicos, menciona que éstos representan beneficios en cuanto al
materialismo y a la moral, sin embargo, afirma que las investigaciones
científicas deberían estar auxiliadas por experiencias humanas. Finaliza
afirmando que el no quiere sobresalir en el mundo ni ser un legado en la
sociedad, sino que simplemente quiere exponer libremente sus ideas y filosofías
sin que alguien lo impida.
Ahora bien,
para abordar la relación el discurso del método de Descartes con las
subculturas contemporáneas, debo dejar en claro que el texto de Descartes fue
escrito en la década de 1630, muchos siglos antes de nuestra época actual,
entonces dudo que el objetivo de Descartes fuera crear una teoría que aplicara
para personas que existieran centenas de años después de su existencia, además
me fundamento en los objetivos de Descartes que no eran más que su libertad de
escribir sus ideales. Por otro lado también dudo que el grupo social de
personas del que hablaré, realice sus actividades de manera conscientemente
aplicable a la teoría de Descartes. Todo lo razonado y comparado proviene de la
observación propia de ciertas subculturas contemporáneas y las filosofías que
Descartes planteó en su discurso del método.
A lo largo de
los años he observado ciertos comportamientos en los integrantes de ciertas
subculturas contemporáneas, existe una gran variedad de ellas y cada una va
ligada a alguna ideología, sin embargo, al ponerlas en conjunto tienen cierta
relación de acuerdo a las características que las enriquecen.
Descartes,
estudió por años en un marco de estructura académica, sin embargo al final se
dio cuenta que años de estudios no significaron nada en su vida a comparación
de lo que aprendió por si sólo en sus viajes y en la busca de la verdad y de su
filosofía.
Hoy en día,
muchos jóvenes pertenecientes a esas subculturas, ignoran e incluso rechazan el
hecho de estar dentro de una institución académica, ya que no encuentran
sentido alguno de permanecer ahí y llevar una vida ordinaria como la mayoría de
los ciudadanos que se encuentran dentro de una estructura social, en muchos
casos estos mismos jóvenes deciden ir en busca de su verdad yéndose “de
mochilazo” a distintas ciudades o países a emprender una travesía que sólo
depende de ellos mismos y de lo que encuentren por ahí. Todo esto, muy similar
a lo que realizó Descartes.
Otra similitud
que encuentro, es la duda metódica, ya que muchos de estos jóvenes no siguen el
camino que la mayoría de la sociedad decide tomar, es decir, la opinión
mayoritaria de una sociedad está manipulada por los medios masivos y los
estereotipos, sin embargo existen grupos críticos selectivos de personas
pertenecientes a estas subculturas contemporáneas que no se permiten engañar
por este tipo de aspectos y se cuestionan sobre otros más como el aspecto
político y económico de su sociedad, de manera muy parecida a Descartes, cuando
nos hablaba de la formación del criterio propio.
Las culturas
contemporáneas que he observado, tienen un alto grado de interés por temas
filosóficos, buscan verdades, se plantean dudas con las cuales se pueda razonar
y llegar a alguna búsqueda de la verdad, pero por la misma razón de rechazar
las instituciones académicas, no se basan en escritos escolares o teorías
ajenas, ellos deben encontrar esa verdad mediante experiencias propias que les
hayan dado algún giro inusual a su vida. Todo esto tiene un gran nivel de
relación con el viaje de 9 años que realizó Descartes en busca de una verdad
filosófica.
Por último,
pero no menos importante, es el aspecto religioso. Tras leer el escrito de
Descartes, puedo percatarme de que era un aficionado por su religión, aunque
intentaron inculcarle el cristianismo, el optó por formar parte del catolicismo
y esta religión tuvo un alto grado de importancia a tal nivel que le dedicó una
de sus partes de su discurso del método.
Las subculturas
contemporáneas que he observado, tienen también un nivel especial de
importancia a la religión. La mayoría de los integrantes de estas subculturas
no se adhieren a las religiones que les inculcan o les imponen(del mismo modo
que Descartes), ellos buscan bases en sus ideologías que puedan sostener el
hecho de permanecer a una y se unen a la que se acerque más a su filosofía.
Tienden también a ser aficionados de la que elijan, ya sea cristianismo,
catolicismo, judaísmo, incluso, en muchos casos y aunque no sea una religión,
el ateísmo.
Después de
analizar todas las similitudes, puedo concluir en que René Descartes era una
persona que poseía una mente extremadamente abierta e inteligente, con un alto
nivel de superioridad a las personas comunes de aquella época, pues él tuvo la
capacidad de llegar a un grado de pensamiento de nuestra época actual, viviendo
en una época del siglo de 1600, aquellos tiempos en donde existía un alto nivel
de represión en las personas y se tenían posturas muy distintas a las de la
actualidad. Descartes alcanzó un nivel en donde sus teorías aplicarían muchos
siglos después, después de muchas revoluciones por libertad de expresión y
luchas por ganar el respeto ante una variedad de ideologías.
Las teorías de
Descartes salen a relucir hoy en día y las veo reflejadas en esas subculturas
contemporáneas, incluso aunque ellas mismas no estén si quiera percatadas de
esto, pero al fin de cuentas, ese era el objetivo de Descartes, no ser
reconocido por sus teorías al ser aplicadas; él simplemente quería escribir
para sí mismo y sentirse libre al hacerlo.
Bibliografía
Ledo, J. (2012). Moscas cartesianas . Recuperado el
09 de Diciembre de 2013, de sinek.es: http://www.sinek.es/Lit/ReneDescartes2.html
Wikipedia. (22 de Octubre de 2013). Discurso
del método. Recuperado el 09 de Diciembre de 2013, de Wikipedia.org:
http://es.wikipedia.org/wiki/Discurso_del_método
Wikipedia. (08 de Marzo de 2013). Historia
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http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Poitiers
Wikipedia.org. (07 de Diciembre de
2013). La Flèche . Recuperado el 09 de Diciembre de 2013, de Wikipedia
: http://es.wikipedia.org/wiki/La_Flèche
Descartes, R. (1637). Discurso del
método. Recuperado el 09 de Diciembre de 2013, de Weblioteca del
pensamiento: http://www.weblioteca.com.ar/occidental/delmetodo.pdf
Jiménez, J. (30 de Octubre de 2012). Francia
del sigo XVI. Recuperado el 09 de Diciembre de 2013, de Slideshare:
http://www.slideshare.net/juanjimenez22/francia-del-siglo-xvi
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